Testimonios

 

Infertilidad

Vero (San Sebastián de los Reyes, Junio 2017)

Quería compartir con vosotros mi experiencia. Siempre he sido una persona nerviosa y perfeccionista y tenía bastante ansiedad con el tema de quedarme embarazada a pesar de no tener ningún impedimento físico. Cuando empezamos la búsqueda me di cuenta que mi ciclo menstrual era bastante irregular y decidí empezar un tratamiento de acupuntura con Luz en enero con el fin de normalizar mis ciclos y optimizar las posibilidades de quedarme embarazada. He de decir que desde el primer momento Luz me aseguró que lo íbamos a conseguir y que confiara en ella y en el tratamiento.

Desde las primeras sesiones empecé a notar cambios físicos: ya apenas tenía dolores de cabeza, dormía mucho mejor y me notaba con más energía. Combiné las sesiones de acupuntura con moxibustión, fitoterapia y algunos suplementos vitamínicos y también incorporé algunos alimentos a mi dieta según recomendaciones de Luz. Mi marido también se tomaba una fitoterapia especifica.

En cada sesión Luz me iba dando consejos y hacía hincapié en la importancia de no querer controlarlo todo y que hay que dejar fluir las cosas. También me recomendó empezar clases de yoga (respiración y meditación) para intentar cambiar mi forma de ver las cosas y he de decir que desde entonces me noto mucho más relajada y sobre todo más consciente de la importancia de darse un respiro.

Y tras cinco meses de tratamiento logramos nuestro objetivo. Estoy ahora muy feliz con mis doce semanas. Me han hecho ya las analíticas y ecografías del primer trimestre y va todo muy bien. En la séptima semana empecé con náuseas y no podía ni ver u oler la comida. Acudí de nuevo a Luz y tras unas sesiones me volvió el apetito y mejoraron las náuseas.

No tengo más que palabras de agradecimiento para Luz, por haberse volcado en mi caso y por su gran profesionalidad y amabilidad. Os animo a probar la acupuntura y a confiar en esta ciencia milenaria que puede solucionar varios problemas y proponer alternativas a los tratamientos convencionales.

Muchas gracias Luz por toda tu ayuda y comprensión.

Elena Fernandez (Abril de 2017)

Me gustaría compartir con todos vosotros la buena experiencia que he tenido al recibir el tratamiento de acupuntura que imparte Luz Guijarro.

Destacar principalmente su profesionalidad y su buen trabajo, ya que en base a sus consejos (hábitos de alimentación, pensamiento positivo) he podido conseguir uno de mis ansiados (y nunca mejor dicho) deseos: quedarme embarazada.

Llevaba un año intentando quedarme embarazada, con resultado negativo. Realicé un par de tratamientos de fertilidad, ya que en principio no había ningún problema físico según el ginecólogo, pero el embarazo no llegaba… Un día, a través de una amiga, supe del buen resultado que tenían los tratamientos de acupuntura para la mejora de la fertilidad, cosa que yo desconocía hasta entonces, ya que ella se había quedado embarazada después de recibir tratamiento con Luz. Me habló de su profesionalidad y pensé que por intentarlo no perdía nada. Ahora os digo, que fue la mejor decisión que tomé.

Yo he sido siempre algo nerviosa y tenía bastante ansiedad con este tema, al final cuando tienes un resultado negativo te sientes culpable y no encuentras las razones por las que las cosas son así. Cuando hablé con Luz la primera vez supe que había un buen camino por recorrer y me tomé las cosas en serio, tal y como me comentó ella, intenté mejorar mi alimentación (hace ya algo más de dos meses que no pruebo una coca cola, con lo fan que yo era ), me hidraté bebiendo agua, comiendo fruta, verdura, evitando la ingesta de trigo en lo posible y mejorando principalmente la flora intestinal para que todo comenzara a funcionar bien.

Las sesiones de acupuntura me tranquilizaron bastante, intenté apartar los pensamientos de ansiedad que tenía constantemente por este tema y me limité a ser lo más positiva y feliz posible… y así, empecé a encontrarme mejor, con más energía incluso…También es cierto que siempre tuve mucha fe en el tratamiento recibido y en que mi cuerpo estuviera cambiando y mejorando.

Según el ginecólogo, estoy de 6 semanas y cinco días… y siento una felicidad muy grande. Espero y deseo que todo siga bien.

Sólo tengo palabras de agradecimiento hacia Luz, por creer en mí y creer que podía conseguirlo (tus ánimos y palabras siempre han sido de gran apoyo), por su tratamiento de acupuntura, que ha conseguido el objetivo deseado y por hacerme conocedora de un mundo totalmente desconocido para mí y el cambio que con él podía tener.

No dudéis de poneros en sus manos, ya que su tratamiento es un tratamiento muy personalizado, y como veis, tiene muy buenos resultados.

Un saludo, Elena

Ana Cristina (Alcobendas, Marzo de 2017)

Quisiera compartir con vosotros mi experiencia: hace un par de años, después de padecer endometriosis durante muchos años, pasar por dolores y molestias insoportables todos los meses, me operaron y mi calidad de vida mejoró notablemente, pero el siguiente paso era intentar quedarme embarazada, en todo momento me dijeron que era muy difícil ya que la endometriosis es una enfermedad crónica que se reproduce con el tiempo y aunque estaba operada, era muy difícil que lo consiguiera, yo estaba decidida a intentarlo y comencé con un tratamiento de reproducción asistida que fue fallido.

A través de internet leí que los tratamientos de fecundación in vitro mejoran muchísimo si se combinan con acupuntura, estuve buscando y contacté con Luz (nunca en mi vida había hecho un tratamiento de acupuntura ni conocía a nadie que lo hubiera hecho) pero decidí probar.

Desde la primera consulta, Luz me entendió, se volcó con mi caso y me dijo que si era posible, sólo era cuestión de tiempo e implicación por mi parte; cambió mi alimentación, ejercicios de espalda, fitoterapia para mi marido y para mí y en poco tiempo todo empezó a fluir, tenía más energía y hubo un cambio general en mí.

He pasado por varios tratamientos de fertilidad, y en el último, en una de las ecografías me detectaron un quiste folicular de cuatro centímetros, me dijeron que hasta que ese quiste no se disolviera no podíamos continuar con el tratamiento. En cuanto se lo conté a luz me trató y con una sola sesión el quiste desapareció¡¡¡ Los ginecólogos no daban crédito.

Pues bien, después de todo esto, puedo deciros que lo hemos conseguido, estoy EMBARAZADA, la beta ha salido altísima y estamos muy felices.

Sólo tengo palabras de agradecimiento para Luz que en todo momento me ha hecho sentir como en casa, me ha ayudado y nunca ha tirado la toalla conmigo, le estaré eternamente agradecida. Os la recomiendo a todas aquellas personas que estén pasando por un caso similar el mío porque de verdad que se puede conseguir, es una excelente profesional. Ojalá la hubiera conocido antes. GRACIAS POR TODO.

Reyes (Madrid, 2016)

Somos una pareja de 47 y 42 años en busca de bebé desde hace poco más de 2 años. En este tiempo me quedé embarazada pero a las pocas semanas aborté y no volví a quedarme embarazada. Debido a la dificultad, decidimos comenzar el camino con las clínicas de reproducción, las cuales no nos daban muchas posibilidades de encontrar el embarazo por nuestra edad, ya que yo con mis 42 años tengo pocos folículos, pero aún así lo intentamos. Cuando comenzamos el tratamiento de estimulación de óvulos, solo maduraba un óvulo, con lo cual, no se podía llevar a cabo la Fecundación In Vitro, por lo que decidieron ir a una Inseminación Artificial que como era de esperar no dio resultado.

Tras el paso por la clínica y la decepción, comenzamos a leer y escuchar a parejas que con la Acupuntura habían mejorado la calidad de óvulos y aumentado el número de folículos, así que decidimos probar. Buscamos profesionales y contactamos con Luz, tras una primera visita decidimos comenzar.

Comenzamos el tratamiento para mí de Acupuntura y Fitoterapia, y para mi marido solamente Fitoterapia.

Con las primeras sesiones, Luz me iba comentando los alimentos más adecuados, hábitos de vida, etc…. Y fui adaptándolos a mí día a día. Después de unos meses empecé a encontrarme mejor, con más energía y más ánimo. Y mi marido comenzó a experimentar más cantidad de esperma!!

Tras cuatro meses de tratamiento, hemos conseguido embarazo. Estoy de muy poquito pero ya hemos ido al ginecólogo y me han hecho los primeros análisis para ver el valor de la Beta (hormona de embarazo) ¡el número es elevado!, con lo que el ginecólogo se sorprendió y tras una ecografía ha podido ver la vesícula uterina, y comenta: ¡qué buen aspecto!

No tengo más que palabras de agradecimiento para Luz, por su profesionalidad, amabilidad y por su forma de tratarme ya que aparte de encontrar el embarazo, que es lo que deseábamos, me ha aportado serenidad y he aprendido muchas cosas sobre la alimentación que han mejorado mi día a día.

Un saludo, Reyes

Testimonio de Paula (Madrid, 2013)

Acudí a Luz aconsejada por una amiga, y quiero compartir mi historia porque considero que puede ayudar a más gente que, como yo, busca una solución.

Después de 8 años de matrimonio, mi marido y yo decidimos ir a por nuestro primer hijo, y tras casi un año de búsqueda el bebé no llegaba.

La medicina tradicional no nos ofreció ayuda, ya que según su criterio, no se comienzan a realizar pruebas de infertilidad hasta pasado el año.

Como pensaba que podría tratarse de un problema mío porque soy una persona muy nerviosa (me daban pequeñas taquicardias algunas noches), decidí acudir a la consulta de Luz, quien tras haberle explicado la situación en la que me encontraba, me aportó mucha tranquilidad y bienestar hasta el punto de convertirme en casi otra persona, mucho más relajada.

Tras dos meses de tratamiento en los que visité a Luz una vez por semana y varios consejos de alimentación, llegó la feliz noticia del embarazo.

Quiero agradecer a Luz su tratamiento y consejos que sin duda me han servido de mucha ayuda.

Asimismo, animo a todas esas mujeres que se encuentran en una situación similar a la mía para que se pongan en manos de esta gran especialista, que además de demostrar día a día que es una gran profesional, ayuda a muchas personas a encontrar la felicidad abriendo las puertas hacia un mundo que para mí era increíblemente desconocido.

GRACIAS.

Neumonía

Francisco Querejazu (Alcobendas, Junio 2017)

Después de unas bronquitis mal curadas, y tras acabar la tanda de antibióticos que me dejaban restos de toses y flemas, se me ocurrió probar la Medicina China. Luz me propuso diez/doce sesiones de acupuntura, moxibustión y dieta hipocalórica, más algunas hierbas.

Y funcionó.

Poco a poco fueron mitigándose los síntomas hasta desaparecer. Me quedan para otoño otras sesiones diferentes para mejorar el sistema autoinmune. No creo que sea la panacea para todo, y que me crezca el pelo, pero para esto no está mal hacer lo que practican 2000 millones de chinos, y Luz Guijarro.

Dermatitis

Mar López (San Sebastián de los Reyes, Enero de 2017)

El pasado mes de Octubre, después de haber visitado a tres dermatólogos y no terminar de encontrar una solución a mi problema, decidí probar con la Acupuntura. Fue entonces cuando contacté con Luz tras ver sus videos en Google y haber leído el testimonio de personas a las que había tratado.

¡¡¡Bendita la hora!!!

Llevaba ya ocho meses conviviendo con una dermatitis en el cuero cabelludo que además de provocarme constantemente picores, quemazón, descamación, dolor, etc. Me originó una pérdida importante de cabello, y con ello, nervios, ansiedad, falta de sueño....

A través de la Acupuntura, la Fitoterapia y los cambios en mi alimentación, comenzó mi mejoría.

GRACIAS LUZ, por escucharme, por tus ánimos y por tus buenos consejos. MUCHAS GRACIAS.

Esmeralda (San Sebastián de los Reyes, 2008)

Mi nombre es Esmeralda, y tengo 32 años. Desde pequeña, he tenido siempre brotes intermitentes de dermatitis, el penúltimo brote fue muy grande, pero el último ha sido brutal. Desde el cuello hasta los tobillos, mi piel estaba completamente roja, inflamada, y con unos picores horribles. Durante un mes, el calor que desprendía mi piel inflamada se tradujo en fiebre, los picores eran insoportables, tanto el médico de cabecera como el dermatólogo me proponían la misma solución: corticoides. Corticoides en dosis elevadas, debido a la severidad del brote, y con sus consiguientes efectos secundarios. A pesar de la alta dosis, el brote remitía pero no llegaba a desaparecer.

Un mes de baja laboral, sin que nadie fuera capaz de dar con la solución a mi problema. Es fácil decir que estaba desesperada, pero hay que vivir la situación para comprobar cómo la enfermedad te va minando la moral, ya que además del malestar físico que te provoca, te hace caer en un estado de gran decaimiento anímico. En ese punto me encontraba, cuando a través de un foro de internet leí testimonios de personas que habían acabado con la dermatitis con la ayuda de la Acupuntura.

Me puse en contacto con Luz e iniciamos el tratamiento. Desde el comienzo, los resultados eran visibles. La inflamación y la rojez bajaban con cada sesión, además de provocar en mí un estado de gran relajación que me ayudaba a ver de alguna manera el final de túnel. Acompañamos el tratamiento revisando mi dieta, eliminando determinados alimentos que, tras la remisión del brote, he incorporado paulatinamente de nuevo.

Si tenéis el mismo problema que yo he tenido con la piel, sabed que la Acupuntura, a través del conocimiento que Luz tiene de ella, os puede ayudar.

Tenéis que creer en lo que estáis haciendo y seguir las pautas alimenticias que Luz os indique. Con eso, y un poquito de tiempo, no tardaréis en ver la mejoría.

Parálisis facial

Eva Carrero (Alcobendas, Diciembre de 2016)

Tengo parálisis facial a causa de un herpes zoster ótico (síndrome de Ramsay Hunt) desde 2016. Seguí el tratamiento médico prescrito, pero sin notar ninguna mejoría. Tenía dolores intensos, vértigo, y mi cara seguía con la parálisis. El siguiente paso según la medicina occidental sería realizar rehabilitación, pero me daban cita en septiembre. Al realizar la reclamación correspondiente me enteré que había en Madrid dos unidades de parálisis facial, una en La Paz, y otra en Ramón y Cajal. Solicité que mi expediente fuera remitido a la Unidad de parálisis facial de Ramón y Cajal. Consultando con diferentes personas que habían sufrido tanto parálisis facial "normal" parálisis bell, así como herpes zoster TODAS coincidían en la Acupuntura. 

En abril 2016 empecé mis primeras sesiones de acupuntura, desde la primera semana los dolores fueron remitiendo, Luz además me daba consejos de cómo masajear la zona afectada. A partir de ese momento el cambio en mi cara se notaba por semanas, incluso los dolores empezaron a desaparecer. Cuando empecé con la fisioterapia empezamos a trabajar a dúo, la fisioterapia incidía en lo trabajado por Luz, y Luz reforzaba el trabajo realizado por la fisioperapeuta. En octubre realicé mi última revisión en la unidad de parálisis facial, y me comentaron que a pesar de ser un proceso muy lento, y que exige mucha paciencia, yo estaba evolucionando de una forma muy favorable, tanto que ni me han pinchado botos que es habitual, o ponerte una pesa en el ojo para cerrarlo mejor (también habitual).

Mi recomendación desde la experiencia sería por un lado exigir que tu expediente médico sea llevado desde la Unidad de Parálisis Facial (sea cual sea la causa) y por otro lado, desde el minuto cero empezar las sesiones de electro-acupuntura para estimular el sistema nervioso. Y sobre todo paciencia, y a pelear por que queden las menos secuelas posibles, que eso es lo que está trabajando Luz.

Estreñimiento

Ana (Alcobendas, Diciembre de 2016)

Me llamo Ana y acudí a Luz porque llevaba 30 años con estreñimiento y 20 años con muchísimos dolores durante la menstruación. Todo ello hacía que me encontrase muy hinchada, me doliese la cabeza y me sintiera triste y desganada.

Acudí al médico muchas veces por el estreñimiento y siempre me decía lo mismo: "Eso es hereditario y el único remedio es tomar mucha mucha fibra, beber agua y laxantes cuando no puedas más".

Para la regla, iba al ginecólogo y me decía que eso se resuelve de dos formas, o bien tomándome la píldora o bien siendo mamá. 

Fui a Luz desesperada ya que, a mis 30 años, nunca había ido bien al baño y desde que me vino la regla a los 10, todos los meses el mismo temor y sin poder hacer vida normal durante esos días. 

Lo primero que me hizo Luz al llegar a su consulta fue preguntarme por mis hábitos y quitar el gluten, reducir muchísimo la lactosa. Después de 13 sesiones de Acupuntura y Fitoterapia, ir al baño no es suplicio, la regla viene sin interrumpir mis actividades, no me duele la cabeza y no me siento hinchada. Luz ha hecho y sigue haciendo un gran trabajo conmigo y me ha hecho ver que cambiando mi estilo de vida y comiendo alimentos sanos que no hacen daño a mi organismo, puedo ir al baño con normalidad y esto hace que me sienta feliz y a gusto conmigo misma! 

Luz, muchas gracias por tu comprensión, ayuda y trabajo. Eres una gran profesional y magnífica persona!

Un saludo, Ana

Endometriosis

La endomietriosis puede mejorar o incluso desaparecer con un tratamiento continuado de acupuntura

Marta Fernández (Alcobendas 2016)

Mi nombre es Marta y desde jovencita tenía muchos dolores cuando me venía la regla.

Acudía al ginecólogo y en una de las revisiones me confirmó que padecía endometriosis, una enfermedad ginecológica que acarrea una sucesión de dolores que pueden llegar a ser insoportables.

Pasé una etapa complicada porque la endometriosis me estaba incluso limitando mi vida. Así que tuve que ir a la Unidad del Dolor para reducir la gran intensidad de estos dolores cada mes. Allí me recetaron unos fármacos muy potentes que me ayudaron, pero en cuanto los dejé de tomar, los dolores volvieron de golpe.

Fue entonces, en ese momento, cuando pensé que podía probar con la acupuntura y conocí a Luz Guijarro de La Villa. Es importante ponerse en manos de una gran profesional de la acupuntura como Luz y como paciente hacer un gran trabajo personal.

Quiero transmitir a las mujeres que sufran esta enfermedad que el tratamiento de acupuntura consigue resultados siempre favorables, pero se consiguen de manera lenta.

Si conseguís tener paciencia, podéis mejorar de una manera considerable e incluso que los focos de endometriosis desaparezcan.

Gracias Luz!!!

Marta Fernández

Alergia

Patricia (Alcobendas 2015-11-30)

Quiero compartir mi experiencia con la acupuntura de la mano de Luz.

Acudí a ella por un problema de alergia y rinitis. Llevaba como 1 año y medio con bastantes síntomas alérgicos (picor de nariz, algunos brotes de picor en el cuerpo, carraspera constante) que se agudizaban en la primavera. Después de ir al alergólogo y hacerme las pruebas cutáneas y en sangre me diagnosticaron que era alérgica a las gramíneas y a numerosas plantas, además de a los gatos (tengo dos).

La solución del alergólogo era que me observase a ver qué era lo que más me afectaba si los gatos o las gramíneas y en función de eso vacunarme, y mientras tanto pasar las “crisis” a base de antihistamínicos.

La solución dada por la medicina tradicional no me convencía e indagué en terapias alternativas para solucionar este tipo de problemas, de ellas me convenció la acupuntura y en cuanto conocí a Luz me sentí que estaba en buenas manos con ella: te hace sentir muy cómoda y te transmite que le importas, ella aconseja y responde cualquier duda que tengas sin problemas.

Me gustó la importancia que da a la combinación de la acupuntura y la alimentación como un pilar importante para restablecer la salud. Tras preguntarme por mis pautas alimentarias, me aconsejó evitar el trigo, los lácteos y alimentos procesados (productos de los que yo abusaba) e incorporar frutas y verduras.

Desde la primera sesión noté mejoría no sólo en los síntomas alérgicos, también mejoró mi aparato digestivo y mi nivel de energía, además de proporcionarme equilibrio emocional.

Tras casi 6 meses de tratamiento puedo decir que los síntomas que me llevaron a conocer a Luz han desaparecido casi por completo y que me está sirviendo como experiencia vital, hasta me he aficionado a cocinar!

Por todo esto, sólo tengo buenas palabras acerca de mi experiencia con Luz y con la acupuntura. Muchas gracias por tu ayuda Luz.

Problemas digestivos

Verónica (Madrid, 2014)

Casi ni me he dado cuenta de que llevo más de un año de tratamiento, un año lleno de información, aprendizaje y de ser consciente de mi cuerpo y de mi mente.

Y es que desde que tengo uso de razón, recuerdo los dolores de cabeza, que con el tiempo fueron más fuertes y repetidos, acabando en migrañas. Este último año ellas, las migrañas, comenzaron a manejar mi vida hasta tal punto de no poder levantarme de la cama, y si conseguía llegar al trabajo, allí me ponían el oxígeno y me pinchaban analgésicos…

La verdad es que las migrañas nunca estuvieron solas, siempre han ido acompañadas de “ese cansancio raro tuyo”, como lo denomina mi gente.

Había oído hablar a unas amigas de la profesionalidad de Luz; pero ya sabéis que la medicina alternativa siempre va acompañada del tabú “de que todo es cuento chino” (y en este caso nunca mejor dicho). Así es que, como siempre ocurre, llegué por desesperación y porque ya había jugado todas las cartas de la baraja.

La primera consulta fue una experiencia muy desagradable, más por mi resistencia que por su predisposición. Recuerdo a Luz decirme que no podía comer la mayoría de los alimentos que tomaba, y lo que menos entendía era su obsesión por las hamburguesas y la pepsi, ¡con lo adicta que yo era! (y digo era porque llevo un año sin pisar un establecimiento de comida rápida y solo bebiendo agua en las comidas, y lo mejor de todo es que no lo echo de menos).

Así es que salí de la consulta con mucha información y con una idea clara de que no volvería… Nadie me iba a prohibir a mí nada, y menos me iba a decir eso de que la alimentación fuera la única causa de mis migrañas… Menos mal que la desesperación siempre nos hace dejar la impulsividad a un lado y razonar. No me arrepiento de mi decisión. Luz, como su propio nombre indica, comenzó a dar luz a esa oscuridad en la que me encerraba cuando aparecían mis migrañas. Poco a poco fui cambiando mi alimentación y mi conducta alimentaria. Y haciéndome las pruebas oportunas, que confirmaron el diagnóstico: intolerancia al gluten.

Y poco a poco fueron desapareciendo las migrañas y el cansancio. No recuerdo en mis 28 años un día sin dolor de cabeza, sin la pesadez de los ojos, y sin mi kit de supervivencia (gafas, cross taping, analgésicos). Actualmente llevo más de tres meses sin migrañas. Algún día esporádico, un leve dolor de cabeza.

Y seguimos trabajando, y digo “trabajando” porque eso es lo que yo más destaco de Luz, que trabaja con el/la cliente/paciente, y no para él/ella. Escucha… no impone.

Y aún estamos en EL PRINCIPIO DEL COMIENZO.

Laura (Alcobendas, 2012)

Me gustaría aprovechar la oportunidad que me ofrece Luz para compartir mi experiencia con la Acupuntura en los últimos meses. Hace unos meses comencé a encontrarme mal, demasiadas preocupaciones, miedos, inseguridades y obsesiones. Me sentía muy nerviosa y angustiada, y fue entonces cuando mi cuerpo comenzó a expresar aquello que yo de otra manera no podía decir. Empeoré mi síndrome de intestino irritable y tenía momentos de ansiedad de manera frecuente. Decidí contactar con Luz para poder consultar con ella todo lo que me estaba ocurriendo. Me propuso hacer un tratamiento de Acupuntura. Con la Acupuntura, la oligoterapia, y sus consejos, en unos meses comencé a encontrarme mucho más tranquila, segura de mí misma, y de mi capacidad para enfrentarme y vencer mis miedos e inseguridades. Me sentí capaz de plantearme qué camino quiero tomar en la vida y tomar decisiones. Con todos estos cambios mi intestino también mejoró. Considero que es importante confiar en el tratamiento que uno elige, así como en la capacidad que tenemos para encontrarnos mejor y sanar, todo ello acompañado de encontrar un buen profesional y el maestro adecuado para cada momento de la vida. Desde aquí, y una vez más, te quiero dar las gracias Luz por toda tu ayuda, tus enseñanzas y tu compañía en esos momentos difíciles.

Un saludo,

Laura

Ana (Madrid, 2008)

Querida Luz, no tengo más que palabras de cariño para ti. Ha sido mi primera experiencia con la Acupuntura, pero no ha podido ser mejor. Llegué a ti a través de tu página de Internet con un problema de estreñimiento, y a través de este mismo medio quiero agradecértelo.

Hoy, después de un par de meses, soy otra persona. Mi intestino se está regulando. Ir al baño ya no es un suplicio, sino todo lo contrario. Además, creo que he crecido mucho personalmente, me has ayudado a soltar todo lo que no necesito y a valorar todo lo que tengo.

Tu capacidad de escucha y tu dedicación por completo a lo que haces hace de tu consulta algo más que una sesión de Acupuntura, es una charla con una amiga especial.

En mi nombre, y seguro que en el de otras muchas personas que te visitan, gracias de corazón. Un beso muy fuerte, Ana.

Marian Olivares Martín (San Sebastián de los Reyes, 2008)

En noviembre de 2003, tras varios meses de molestias en el estómago, decidí ir al médico de digestivo y me mandó varias pruebas, entre ellas una gastroscopia, una manometría y una Phmetría. Como resultado de las mismas, en enero de 2004, me diagnosticaron esofaguitis, es decir, irritación del esófago causada por el reflujo del líquido que contiene ácido desde el estómago hasta el esófago (reflujo gastroesofágico).

Este diagnóstico suponía que durante la mayor parte del día tenía acidez y ninguna comida me sentaba bien, a pesar de ser comidas ligeras. El médico de digestivo me puso un tratamiento a base de protectores de estómago y reductores del ácido que produce el estómago.

Después de aproximadamente dos años y medio, sin dejar de tomar estos medicamentos (tomaba cuatro comprimidos diarios), el médico me comentó la posibilidad de una intervención quirúrgica, pero tampoco me la recomendaba porque era muy complicada y aún no está muy perfeccionada.

Con este panorama, y tras percatarme de mi dependencia de estos medicamentos (cuando salía a cenar, de viaje, etc.), y sobre todo tras comprobar que me estaban alterando otras variables de mi organismo (como por ejemplo el colesterol), decidí comentárselo a Luz, a quien ya conocía por recomendación de una amiga y me estaba dando Shiatsu en la espalda.

Comenzamos el tratamiento de Acupuntura aproximadamente en agosto de 2007. Poco a poco, fuimos suprimiendo las pastillas, y tras once sesiones, dejé completamente de tomarlas.

Hoy, cuatro meses después, me he olvidado completamente de las pastillas, y no he vuelto a sentir molestias en el estómago. Como prácticamente todo lo que me apetece. Durante todos estos años, también he aprendido a comer de forma más sana.

Desde aquí, agradezco sinceramente a Luz su tratamiento y su inestimable ayuda, y os animo a todos los que tengáis problemas similares al mío a recibir Acupuntura con esta gran profesional, además de gran persona.

Problemas hormonales

Testimonio de Tania (Madrid, 2015)

Llegué a la consulta de Luz con un edema linfático en mi pie derecho, consecuencia de un problema tiroideo. Durante más de 5 años intenté paliar la inflamación con todo tipo de alternativas, recomendadas por mi médico y fisioterapeutas: pastillas diuréticas, medias de compresión, drenaje linfático... El problema se fue agravando con los años, y llegó un momento en el que al ir a comprarme unos zapatos, me di cuenta de que al final del día tenía un número de diferencia entre un pie y otro por la inflamación. Procuraba hacer ejercicio, poner las piernas en alto, sin ningún resultado.

Hasta que leyendo en foros de internet llegué a la clínica de Luz. Sinceramente nunca esperé un cambio tan radical en mi problema. Nunca antes había recurrido a la acupuntura. Noté la diferencia desde el primer día. Sencillamente la inflamación desapareció desde la primera semana. Salí de la consulta entusiasmada y seguí a rajatabla los consejos sobre alimentación que me dio Luz. Me arrepiento de no haber sacado fotos del antes y el después de mi pie, porque el cambio fue sorprendente.

Tras un par de meses de tratamiento apenas de se me hincha el pie.

Aprovecho esta oportunidad para agradecer a Luz su trabajo y su profesionalidad.

Migrañas

Elizabeth, (Ibiza 2011)

Mi nombre es Elizabeth, tengo 29 años y padecía de migrañas desde la adolescencia.

Siempre me dieron de forma esporádica, pero estos tres últimos años han sido una auténtica pesadilla porque las tenía casi a diario. Después de muchos tratamientos que me dejaban sin energía, y que no solo no mejoraban mi estado, sino que además lo empeoraban, el especialista me dijo que había agotado todos los tratamientos que había y que tendría que aprender a vivir con migrañas. Fue entonces cuando mi vida se vino abajo.

Un amigo de mis padres me habló de su experiencia con Luz y sus sesiones de Acupuntura. Yo había probado anteriormente con la Acupuntura y no había mejorado nada. Pero aún así, decidí ponerme en contacto con Luz, le expliqué mi caso, y desde el primer momento se mostró muy interesada en ayudarme. Inmediatamente comenzamos el tratamiento adaptándose a mí en todo momento, debido a que vivo en Ibiza y no tenía toda la disponibilidad que necesitaba.

En cada sesión iba notando mejoría. No solo mis migrañas fueron disminuyendo, sino que además me sentía con más energía, mi cuerpo y mi mente iban sufriendo unos cambios realmente asombrosos. A las sesiones de Acupuntura hay que añadir la Fitoterapia china, los cambios en la alimentación, las pautas de respiración y meditación para relajarme.

La actitud de Luz para mí ha sido fundamental. Sin duda es una gran profesional, una bellísima persona, muy cercana y comprensiva, que en todo momento hace que te sientas bien, tranquila y confiada, te transmite un gran optimismo. Hace que mires hacia adelante, valorando cada avance, sin mirar atrás, haciéndote olvidar esa etapa en la que las migrañas amargaban muchos momentos bonitos de mi vida.

Ahora, unos meses más tarde, tengo que decir que ir desde Ibiza a Madrid para hacer el tratamiento, es sin duda alguna lo mejor que he hecho en mi vida.

Soy una persona completamente feliz. Sin miedo a que el dolor de cabeza invada mi día a día.

Gracias Luz, un abrazo muy grande.

Eli

Kiril, 11 años (Alcobendas, 2011)

Quisiéramos compartir nuestra experiencia con Luz. Tenemos un niño de 11 años y durante tres meses vivimos un calvario: le dolía mucho la cabeza, con mareos y náuseas, faltas las colegio, él solo quería estar tumbado y a oscuras, el dolor no le permitía hacer su vida normal.

En consultas médicas y urgencias de los hospitales “Infanta Sofía” y “La Paz” le hicieron un TAC, una resonancia magnética, analíticas, etc. El diagnóstico era migrañas o cefaleas. El tratamiento médico ibuprofeno y analgésicos, que no hacían ningún efecto. Nos sentíamos impotentes por no saber cómo ayudar a nuestro hijo, y empezamos a buscar en la medicina alternativa. Aunque un poco asustados, vinimos a la consulta de Luz Guijarro. Después de la primera sesión de Acupuntura, el niño tuvo una mejoría increíble: no le dolía la cabeza, ni tenía mareos, ni náuseas… Él mismo dijo: “¡POR FIN MAMÁ PUEDO CORRER, JUGAR, GRITAR!”

Nosotros no podíamos creerlo, era como un milagro. Hoy nuestro hijo tiene una vida normal como antes, sin dolor.

Gracias Luz por devolver la sonrisa a nuestro hijo y por tu profesionalidad

Herpes Zóster

Ana Anguita (Madrid, 2011)

El día 18 de octubre de 2010, llevamos a mi madre al servicio de urgencias del hospital Ramón y Cajal con mucho dolor en una pierna. Le diagnosticaron una lumbociática aguda, y le pusieron un tratamiento. Lejos de mejorar, empeoró bastante, por lo que tuvimos que llevarla en muchas ocasiones a urgencias, sin ningún resultado. Después de un mes de dolores atroces, le dijeron que lo que tenía era un herpes que le empezaba en el dedo pulgar del pie y le cogía el nervio ciático.

Como había pasado tanto tiempo y estaba muy avanzado, ya no tenía tratamiento, con lo cual mi madre no podía andar, ni mantenerse en pie ella sola. El tratamiento que le pusieron fue morfina y calmantes para los dolores nerviosos. Entonces fue cuando acudimos a la Acupuntura.

Tengo que decir que en la primera cita de acupuntura, mi madre iba en silla de ruedas. Desde el primer día notó mejoría, a las dos semanas andaba con un andador (aunque muy poco), y a la siguiente semana con una muleta.

Ahora, después de cuatro meses, dentro de casa se vale por sí misma, y solo necesita la muleta para salir a la calle, pues aún le falta estabilidad. Pero el herpes está curado.

Desde mi experiencia personal, animo a todas las personas que padezcan este herpes a que acudan a la Acupuntura como tratamiento, pues la medicina tradicional si el herpes no es muy, muy incipiente, no soluciona nada, y te pueden quedar secuelas para toda la vida, sobre todo en una persona mayor como es el caso de mi madre.

Un saludo.

Ana Anguita.

Amenorrea

Cristina Godoy, 31 años (San Sebastián de los Reyes, 2010-2011)

Acudí a Luz por un problema de amenorrea (ausencia de menstruación). Los médicos dijeron que no hay ninguna solución, solamente tomar la píldora, que me provocaba la menstruación pero en cuanto dejaba de tomarla volvía a dejar de tenerla. Luz me trató con Acupuntura y Fitoterapia, y después de unos meses, la menstruación comenzó a regularse.

Me ha encantado conocer a Luz no solo por los resultados obtenidos con la Acupuntura, sino por su forma de explicar las cosas. He aprendido también un poco más sobre la mentalidad y medicina chinas, curiosas para nuestro mundo occidental. He de decir que mientras estás con las agujas puestas te relajas completamente, y después de cada sesión se sale con una tranquilidad absoluta, lo que creo que también me ha ayudado en mi vida personal a tomarme las cosas con más calma.

Gracias por todo.

Ansiedad, depresión

Mayte Fernández (Alcobendas, 2013)

Acudí a acupuntura hace tan solo dos meses. Ni que decir tiene que estaba desesperada y tras oír en el trabajo las ventajas de esta terapia, encontré a Luz en internet. Sus testimonios me animaron a ir a su consulta. Tengo 30 años y con 20 acudí por iniciativa propia a un psicoterapeuta que me diagnosticó distimia, un trastorno afectivo crónico de carácter depresivo cuyo origen es de tipo genético y hereditario, pero en el que han influido también factores de mi entorno familiar.

Se caracteriza fundamentalmente por un estado melancólico y reviste menos importancia que la depresión, pero es más permanente y difícil de detectar. En mi caso, llegué al diagnóstico tras tres años ofreciendo otras sintomatologías.

En 2003 inicié tratamiento con Prozac durante año y medio, además de una terapia Gestalt que me ha ayudado muchísimo a poner nombre a las cosas, crecer personalmente y mejorar significativamente mis relaciones familiares. En 2011 tuve una recaída, coincidiendo con un punto de inflexión en mi vida y mucho estrés en mi profesión. Mi recuperación fue muy rápida y la toma de antidepresivos (Paroxetina) tan solo duró siete meses, estando la mayor parte del tiempo en muy buen estado de ánimo.

Cuando ya creía que todo iba viento en popa y tenía mi vida encauzada, de nuevo sentí que algo no funcionaba en mí. Era mediados de diciembre de 2012 y esta vez no podía achacarlo a una causa concreta. De nuevo, comencé tratamiento con Paroxetina, pero sabía que los fármacos no eran la solución. Decidí entonces probar con otras terapias alternativas al tiempo que con ayuda intentaba averiguar qué era lo que había desencadenado esta vez mi estado melancólico de desesperanza.

Así es como di con Luz. Al principio iba a la consulta con mucho escepticismo, pues ya había perdido la fe, había adelgazado, perdido el apetito y el pelo se me caía. Tras dos primeras consultas, Luz decidió verme dos días a la semana para atajar mi situación. Tras dos meses y medio yendo a acupuntura puedo afirmar que he mejorado, ya sonrío, estoy mucho más concentrada y menos dispersa, he recuperado mi apetito y he ganado peso. Sigo yendo una vez a la semana, pero esta vez consciente de que voy llenando los vacíos energéticos que hay en mí.

Al mismo tiempo, un psiquiatra de reputado prestigio me ha aclarado cuales eran los asuntos personales en los que necesitaba ahondar, con la ventaja de que esta vez tengo mucho trabajo hecho a mis espaldas. Sigo tomando medicación (Cymbalta) y aunque reconozco que en mayor o menor medida todo contribuye a mi recuperación, sé que la mayor parte de mi sanación parte de mi trabajo personal y de la senda que he iniciado a través de la acupuntura en los que mente y cuerpo se tratan como un todo, al contrario que en la medicina occidental.

Según los expertos, son pocas las personas que se llegan a recuperar totalmente de la distimia, pero soy muy persistente y sé que estoy poniendo todo mi esfuerzo para que sea así.

Ana Solís (Alcobendas, 2009)

Me gustaría contaros mi acercamiento a la Acupuntura, y cómo ello ha cambiado mi vida. No exagero, creedme que es verdad. Llevo más de dos años con un tratamiento psiquiátrico para tratarme la ansiedad. Cuando me agarraban los ataques, era una persona diferente. Soy bastante activa, muy positiva, siempre de buen humor y con muchas ganas de vivir. Bien, pues cuando padecía ansiedad, era totalmente lo contrario. No era yo en absoluto

Después de un largo tratamiento, parecía incapaz de ser yo sin la medicación. Cada vez que intentaba suprimir una dosis, caía con más fuerza. Mi psiquiatra me dijo que no me preocupara, que había personas que tienen una enfermedad crónica y tienen que medicarse de por vida. Con todos mis respetos, si tienes 70 ó 80 años, puedo entender que tiren la toalla contigo. ¡Pero si yo tengo 35 y unas ganas enormes de vivir!

Y cuando también me había dado por vencida, y me había resignado a ser una adicta a los fármacos para poder levantarme de la cama y poder hacer una "vida normal", decidí apurar un último cartucho y dejarme guiar por la Acupuntura. Pensé en empezar con Shiatsu, pero Luz me aconsejó Acupuntura porque podía ser más rápido.

Efectivamente, han pasado tres meses de terapia, y no solamente soy una persona nueva, soy la persona que era hace más de dos años y que pensé que nunca volvería a ser. Fui bajando la medicación poco a poco con ayuda de las "agujitas", como yo las llamo. Y también por supuesto con la ayuda de la paciencia y el saber escuchar de mi guía Luz, que no me dejó desfallecer en momentos de inseguridad.

En este momento, agosto de 2009, mi dosis de ansiolíticos es inexistente, y el antidepresivo es prácticamente innecesario y en proyecto de terminar lo poco que tomo en unas semanas.

Me levanto de la cama con energía, con ganas y muy positiva. Si tengo momentos de estrés, como tenemos todos en la sociedad en la que vivimos, no me dejo vencer ni me dejo llevar por los nervios. Y sobre todo, estoy muy feliz de poder ser libre y no tener que depender de ningún maldito fármaco para estar aquí.

Lo repito y repetiré siempre… LUZ MUCHÍSIMAS GRACIAS… Gracias por ser el hilo conductor entre la Acupuntura y las personas que alguna vez perdimos la esperanza. GRACIAS.

Consuelo (Alcobendas, 2008)

Conocí a Luz en septiembre de 2008. Buscaba ayuda desesperadamente, y encontré su página web en internet. Me convencieron bastante los testimonios que leí, por eso ahora quiero añadir yo el mío y contar brevemente mi experiencia y resultados.

En septiembre de 2006 me diagnosticaron un problema de salud que me permite vivir con normalidad, sólo tengo que revisarme periódicamente y tomar ciertas precauciones. Pero el diagnóstico me sumió en una depresión de la que yo sola no conseguía salir. Hice terapia, pero también había deprimido a mi cuerpo, y cuando no tenía dolores insoportables de cabeza, tenía infecciones recurrentes de orina, o diarreas, por no hablar de la tristeza que sentía a todas horas.

Hasta que me empezó a atender Luz. Si bien tardamos un tiempo en dar con el tratamiento oportuno, he mejorado radicalmente, tanto en lo físico como en lo psíquico. Además, Luz añade un valor adicional a su tratamiento, y es ella misma.

Un millón de gracias por todo lo que has hecho por mí. Un abrazo.

Juanma Fernández (Alcobendas, 2010)

Soy un chico de 30 años, escribo estas líneas para contar mi experiencia con la Acupuntura. Todo comenzó el 15 de Agosto del 2009. Volviendo de un viaje en coche, empecé a sentir taquicardias, mareos... Pensé que se trataba de un bajón de tensión o un corte de digestión. Pasaron los días, y los síntomas se volvían a repetir cada vez más a menudo, era una sensación de mareo constante, salía a la calle y me encontraba fatal.

Acudí al cardiólogo y neurólogo, y todo estaba bien. Me diagnosticaron ansiedad y me recetaron Alapryl. Empecé a notar mejoría, pero no quería tomar pastillas y las fui dejando. Los síntomas volvieron otra vez.

Decidí ir al psiquiatra, el cual aparte de mandarme continuar con el Alapryl, me recetó Daparox. Me encontraba bien, pero las pastillas no te curan, te inhiben los síntomas. Creo que soy demasiado joven para tomar pastillas, por lo que ya desesperado encontré en internet información sobre la ansiedad y la acupuntura, y ahí fue donde encontré a Luz. Una grandísima persona que me ha ayudado muchísimo, y que ha conseguido que con las agujas vuelva poco a poco a ser la persona alegre y divertida que había dejado de ser desde aquel horrible 15 de agosto.

A las pocas sesiones fui dejando las pastillas poco a poco. Fue muy duro dejarlas, ya que son muchos los síntomas de abstinencia que producen. A día de hoy me encuentro muchísimo mejor, y lo mejor de todo, sin tomar pastillas y haciendo una vida normal.

Esta es mi historia, espero que pueda ayudar a mucha gente que como yo esté desesperada. Decirte Luz que te estaré eternamente agradecido, muchas gracias por todo. Juanma.

Tendiditis

Javier Rullo (San Sebastián de los Reyes, 2011)

Me llamo Javier y quiero contar mi experiencia con Luz y la Acupuntura.

Yo soy un chico muy activo y amante del deporte. Mis problemas empezaron cuando me diagnosticaron una tendinitis rotuliana en ambas rodillas. Esto me impedía realizar deporte. Tras pasar por muchas sesiones de rehabilitación, el problema no se solucionó y fue complicándose cada vez más. El traumatólogo no me daba ninguna solución.

Mi desesperación era muy grande y no sabía qué hacer, no podía hacer deporte (lo que más me gustaba), pero incluso me limitaba cualquier actividad normal diaria como andar o estar de pie. Llevaba así casi un año.

Finalmente decidí probar con la Acupuntura, algo totalmente desconocido para mí. Descubrí por internet la página web de Luz y decidí llamar por teléfono.

Tengo que decir que tenía mis dudas al principio y no sabía a qué me llevaría esto, pero estaba desesperado y tenía que intentarlo.

En la primera consulta conocí a Luz, la primera impresión fue buena, tenía un trato muy amable y se la veía una persona muy profesional y con muchos conocimientos. Ella analizó las radiografías, los TACs y la resonancia de mis rodillas. Me dijo que se podía tratar, me dio muchos ánimos y esperanza, pero me informó que necesitaríamos algo de tiempo para resolver el problema que me llevaba tanto tiempo afectando.

Durante cada sesión mi autoestima iba subiendo y el dolor iba disminuyendo. Luz me transmitía mucha paz.

Además de las sesiones que realizaba con Luz, también seguía todos los consejos y tratamientos que ella me decía que hiciera en casa: masajes, reposo, calor, etc.

Después de unos tres meses y unas once sesiones, el problema se solucionó, ya no sentía dolor ni molestia alguna en mis rodillas. He vuelto a empezar a hacer deporte poco a poco. La recuperación fue más rápida de lo esperado.

Esta es mi historia y quería compartirla con los demás, animar a la gente a que pruebe la Acupuntura, que no desconfíen de este tipo de medicina si tienen algún tipo de problema como el mío o cualquier otro.

Por mi parte agradecer eternamente a Luz por su ayuda. Un abrazo, Javier.